¿Por qué apadrinar?

La verdadera pregunta debería ser: ¿por qué no? Ya que las razones para apadrinar son innumerables.

La mayoría de madrinas y padrinos se quedan colaborando toda la vida con el apadrinamiento al ver los resultados tan positivos que consiguen con tan poco esfuerzo.

Razones principales por las que te encantaría apadrinar a un niño o una niña

1. Por el vínculo directo con el ahijado o la ahijada

Así es, y nos basamos en todas las maravillosas experiencias de padrinos y madrinas de todo el mundo. Apadrinar no es solo ayudar, también significa crear un vínculo lleno de solidaridad con un niño o una niña de otro lugar.

Además, estarás contribuyendo con proyectos que suponen un gran desarrollo comunitario. Es decir, cuando ayudas a uno, en realidad ayudas a todos. Te lo contamos en el siguiente punto.

2. Ayudar a uno es ayudar a todos

Cuando apadrinas a un ahijado o a una ahijada, no solo le estás ayudando a él o a ella. En realidad, estás aportando de una forma directa una ayuda a toda la comunidad del niño o de la niña a quien hayas apadrinado. Esto ocurre porque los recursos que cada padrino o madrina aporta al plan de acción se utilizan de la forma más eficiente posible para que la ayuda se multiplique.

3. Por lo que verás por ti mismo

Después de que hayas apadrinado, vas a empezar a recibir la foto y toda la información sobre tu ahijado o ahijada. Así, vas a empezar a ver y a conocer a esta persona con la que estás desarrollando tu vínculo. Por ti mismo, verás su progreso en las cartas que recibas de él o ella, quienes te contarán por sí mismos cómo les estás cambiando la vida.

4. La información que recibirás anualmente

Cada año, vas a tener una nueva foto de quien hayas apadrinado. La foto, así como su información, estarán actualizadas y tú mismo podrás comprobar, además de con las cartas que te hemos mencionado, cómo su vida está cambiando a mejor gracias a tu contribución. Con muy poco esfuerzo se pueden conseguir grandes cosas y eso es algo que también los padrinos y las madrinas empiezan a ver por sí mismos.

5. Porque podrás conocerlo o conocerla en persona

Una de las experiencias más impactantes descritas por los padrinos y madrinas son aquellas en las que cuentan cuando han ido a visitar a los ahijados. No solo porque comprueban de verdad todo lo que están consiguiendo y el enorme impacto de la ayuda que están ofreciendo, sino por la gratificante experiencia de conocer al ahijado o a la ahijada, a su entorno, a su comunidad y a sus parientes más cercanos.

Apadrinar supone cambiar la vida de, como hemos dicho, no solo una persona, sino una comunidad entera. Por ello, visitar al niño o a la niña en su país, es una de las mejores experiencias de la vida de quienes contribuyen.

Apadrinamiento

6. Por los proyectos que haces posible que se cumplan

Apadrinar significa también el hecho de hacer realidad muchos de los proyectos pertenecientes a las familias a las que estás ayudando con tu aportación. De esta forma, también podrás ver los beneficios que estás generando a través de un plan de desarrollo que siempre será sostenible.

7. Siempre estarás informado o informada de cómo se gestiona tu dinero

Uno de los principales miedos de las personas a la hora de decidir apadrinar es el no saber realmente dónde va el dinero que aportan. Actualmente, eso no es un problema.

No solo porque tienes derecho a saberlo o porque lo verás por ti mismo en las cartas, en las fotos o incluso en la visita, sino también porque en todo momento estarás informado de la gestión que se está realizando con él y del trabajo que se está llevando a cabo con la cantidad que hayas aportado.

8. Por la experiencia de compartir

Las experiencias de los padrinos y las madrinas que alguna vez han decidido apadrinar o que aún continúan haciéndolo son siempre muy positivas. Por eso, tenemos un apartado de experiencias donde podrás compartir la tuya con otras personas que también han decidido ayudar, o con personas interesadas en general.

Compartir una experiencia gratificante con los demás siempre te llena de alegría y te hace empatizar con aquellos que la comparten. Además de las opiniones, entre los padrinos y madrinas, también se resolverán dudas y se podrá contactar con unos y otros.

9. Por la inculcación de valores en la familia

En ocasiones, la decisión de apadrinar conlleva también una enseñanza hacia nuestros hijos y un ejemplo para todos aquellos que nos rodean. Una opción que puedes llevar a cabo es apadrinar a un niño o a una niña de la edad de tu hijo o hija y así, enseñarle la verdadera realidad que tantos niños están viviendo alrededor del mundo.

De esta forma, se acabarán convirtiendo en personas solidarias que querrán mejorar la realidad de los menos afortunados, ayudando a cambiar el mundo y adoptando unos valores enriquecedores.

10. Porque quieres mejorar la realidad de millones de niños

Esta es la principal razón para apadrinar a un niño o a una niña. Con tu decisión, puedes ayudar a construir un futuro mucho mejor para todos aquellos niños alrededor del planeta que no tuvieron la misma suerte que tú. Aunque apadrines a uno, la ayuda se multiplicará mucho más, extendiéndose a toda su comunidad y a su familia.

Cada día, muchos niños buscan a una madrina o a un padrino que les pueda ayudar a mejorar sus vidas. Apadrinando, podrás ofrecerles la oportunidad de continuar sus estudios, de tener salud, acceso a alimentos y a su vez, te sensibilizarás con los problemas que la pobreza genera.

Recibir sus cartas, los informes de sus progresos, sus fotos y tener la oportunidad de visitarlos será una de las mayores alegrías que tendrás, ya que apadrinar es crear un vínculo muy fuerte con otra persona, pero sobre todo, supone crear una vida mejor y grandes oportunidades para los niños.

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